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¿Me perdonas?

Publicado en mi diario el 21 de julio de 2018 por jvdelvalle

Hace algunos años trabajé para la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos. La experiencia fue breve. Las cartas no terminaban de llegar y los malentendidos acabaron socavando mi motivación.

No sabría decirte cuántas veces he soñado escribir una carta para ti. Y sin embargo nunca he sabido donde vives. El ruido de otras demandas no me dejaba escuchar tu voz. Ahora no sé muy bien qué decirte… pero te debo una explicación.

Soy miope.

¿Me perdonas?

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El anuncio

Publicado en mi diario el 17 de julio de 2018 por jvdelvalle

Ahora que está más de moda que nunca eso de ser uno mismo, uno no sabe muy bien quien ser. Así resulta fácil acabar pareciendo una mezcla, no muy consistente, de las influencias de otros. Un revoltijo endeble de personalidades.

Mientras me declaro embrujado por tus modales, me viene a la memoria tu voz. Y quiero darte las gracias por tratar de disuadirme, porque es imposible lucir maneras con la misma gracia que vos.

A veces parezco argentino. Otras español.

Joven de mediana edad, natural de Valencia, buscando rima… para llegarte al corazón.

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Esta vez no lo haré

Publicado en mi diario el 06 de julio de 2018 por jvdelvalle

El viaje de ayer me hizo salir de la rutina y fuera de la rutina olvidé ponerme las gafas. Como agravante añadiré que de camino a Castellón hice trampas en las partidas de solitario que jugué.

Me consuelo pensando que a pesar de la ceguera y de las trampas, las cosas no están tan mal. Me pregunto qué opinas tú.

Mientras escribo estas palabras una voz que resuena en mi pecho dice que no tengo razones para cometer un error, así que esta vez no lo haré.

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Irresistible

Publicado en mi diario el 23 de junio de 2018 por jvdelvalle

Ayer visité al sastre y le pedí un retal fino y delicado para vestir de asombro estas hermosas líneas que escribo con cariño especialmente para ti.

El sastre me dió un retal sencillo pero exquisito, de textura suave, caída manierista y tono neutro… arriesgado pero sutil. Y con él he engalanado de un porte literario las letras que componen, una a una, las entradas de nuestro diario.

El deseo se acrecenta cuando la sorpresa viene cubierta por un envoltorio preparado con esmero, capaz de despertar la curiosidad y el interés por aquello que se nos regala.

¿Será tu ejemplo? ¿Serán tus maneras? ¿Será tu mirada?

Será tu seda.

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Nadie más

Publicado en mi diario el 13 de junio de 2018 por jvdelvalle

No sé muy bien si el intenso dolor que se está apoderando de mi vientre ha sido causado por la alienación que mantiene secuestrada a la doctora que me está valorando o si se trata de un transtorno psicosomático asociado al afecto que siento por ti y que se manifiesta en la convivencia con otros como un ensayo o un intento de acercamiento vuelto, por su condición impostora, contra mí.

Y es que, aunque trato de mostrar mi lado más amable cuando me acerco a los demás, solo tú y nadie más puede de amistad y cariño nuestro corazón colmar.

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Higos y brevas

Publicado en mi diario el 24 de mayo de 2018 por jvdelvalle

A veces las cosas no salen como uno espera. Y entonces la vida pasa entre higos y brevas.

La gracia de vivir es vivir con ilusión. Sentir que el mañana aguarda para nosotros algo diferente… a veces inesperado, pero siempre mejor. Y visto así prefiero flotar en el aire… acompasando nuestro paso como artistas de baile… reviviendo en cada instante las experiencias que nos han unido…

Visto así prefiero confiar en la senda poblada de señales que marcan nuestro destino.

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Ella eres tú

Publicado en mi diario el 06 de mayo de 2018 por jvdelvalle

No saber como te llamas es un problema, especialmente cuando se acerca el primer domingo de mayo.

Vienes de la escuela con la mochila cargada de libros, tarde, hambriento y cansado… meses después de haberte matriculado en un curso que no necesitas, con un nombre que no es el tuyo y el apoyo de una família que te quiere… tal vez demasiado. Y piensas en todas las veces que has tropezado. En el olvido. En la doble vida. En tu familia, en ti mismo y en tu otro yo. En el préterito perfecto y el pretérito anterior.

Y a pesar de todo sabes que siempre ha habido alguien a tu lado. Una protectora que te ha dado calor y te ha hecho sentir arropado.

Todos sabemos quien es ella. Ella es una madre.

Ella eres tú.

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La almohada y el edredón

Publicado en mi diario el 05 de mayo de 2018 por jvdelvalle

A veces me pregunto si Teresa tuvo una mala experiencia con la educación o si me corta cuando le hablo porque quiere ayudarme a ser más educado y a escuchar mejor.

Pero eso no importa demasiado porque siempre me despido de ella como un amigo. “Quizá tuvo un mal día”, pienso tras quedarme con ganas de contarle los pormenores de mi última aventura en la lavandería. “Hoy he puesto mi primera colada y estoy muy emocionado”, me digo a mí mismo.

Desde hace algunos meses la noto tensa. La almohada y el edredón, sin embargo, limpios e inmaculados.

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Aunque a veces tropiece

Publicado en mi diario el 13 de abril de 2018 por jvdelvalle

Prestar ayuda es positivo cuando la ayuda ha sido solicitada o cuando se percibe una exigencia. No lo es, en cambio, cuando se presta para satisfacer una necesidad propia. Así que el problema de querer asistir a otros se resume en una palabra: apego.

El apego es difícil de combatir porque está incrustado en nuestro instinto. Una dosis de consciencia, sin embargo, puede ser de utilidad. Porque solo si eres consciente de la motivación que te impulsa a ayudar al prójimo, puedes ayudarlo convenientemente.

Además hay que escuchar con atención a los demás porque seguro que en su expresión podremos encontrar algún indicio que nos diga si realmente esperan de nosotros algún tipo de auxilio. Y si no estamos seguros… mejor es callar a veces.

Aprenderé de ti, aunque a veces tropiece.

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Cenaré calabaza

Publicado en mi diario el 01 de abril de 2018 por jvdelvalle

Encontrarte la nevera llena una vez a la semana es magia.

Aunque para comer siempre elijo los platos de Mamá, de la cena me encargo yo. Preparo pescados, verduras y purés al microondas, al horno o a la plancha con los alimentos que encuentro en ese misterioso armario blanco que hay a la entrada de la cocina.

Pero lo más extraordinario de mi frigorífico es su capacidad de transmitir mensajes subliminales. Porque acostumbrado a encontrar todas las semanas un manojo de espárragos en su interior, esta mañana he descubierto una ración de calabaza. Y… ¿qué voy a hacer?

Bueno… creo que cenaré calabaza.